He desafiado a los dioses.
Pero los dioses
vomitan su furia
en las gargantas
de los hombres.
La causa
muerde la consecuencia
la consecuencia
desgarra la carne
y con sus hebras
urde la trama.
Dos crepúsculos sangrantes
bautizan las tres mentiras del río
nombran Yunque a la sombra
nombran Miel a las aguas
He desafiado a los dioses.
(Pero sólo los dioses son dignos
de desafiar a los hombres)
Claudio M. López ©