Mi verdad desaparece
como una pluma,
libre y suave.
Aunque el viento
fuerce su camino,
seguiría siendo libre,
sin pensar,
sin temer.
No puede caer,
pues nació para danzar
entre corrientes invisibles.
Suave,
bella y delicada pluma,
tan frágil,
tan bella,
tan única.
Y aun cuando el mundo
intente arrastrarla,
seguirá perteneciendo al cielo.