Se me aflojo el pantalón.
Se deslizó mi camisa detrás de mi espalda…
Las medias salieron corriendo y mi ropa interior Se canso de esperar…
Se hizo evidente mi desnudez ante tu deseo, que mas que deseo era pura Maldad, maldad para coquetear con la desdicha de ser un don nadie.
Te faltaron horas para saciar tu sed de sudor y gemidos… de dolor y silencios…
Se dispersó tu falta de amor con el contacto, no era mi culpa, es que tú no sabes querer.
No era mi culpa…
No falto colchón, ni olores bonitos, ni hogar… amor o noches de sol.
Te falto coraje para tanta mujer… no era mi culpa, es que tu eras pequeño para la grandeza y la vida que te esperaba junto mí.