Te lo dije :si te vas no vuelvas porque
aquí en casa hay reglas que cumplir y tu
piensas hacer lo que quieras.
Cuanto te rogué que no te fueras, porque
donde vas o con quién lo harás no te va a
dar una vida normal, y aún así me braviaste
y te marchaste .
Lo bueno es que aquí en casa hacen
lo que yo digo y lo bonito es que salí
de ti sin amargarme y luego regresé
a casa después de muchos días de
trabajo y ya había dado la orden que a ti
desde afuera solo un saludo.
Ya aquí en casa no me haces falta tú,
porque si es de prepararme algo, yo
mismo me lo hago y no paso coraje.
Que bueno que entendiste y asi vivimos
felices los dos,cada cual por su lado.