Seis de la mañana, todavía no
amanecía y me fui a la playa porque
me habían dicho que el mar
estaba embrabecido y no se
podía ir de pesca, y era cierto.
Que pena la mía, pero todo es
hermoso porque la vida es así ,
ya que me volví a casa con un sol
radiante que salía y una hasta
una hermosura me alegró
el día con su caminar .
Me preguntó :La marea está subiendo
o bajando? Está bajando ,puede
caminar tranquila ,ella se reía al
ver que entre palabras y palabras
éramos muy ocurrentes y quedamos
de vernos otro día .Lo bonito de
nuestro encuentro fue que nuestros corazones palpitaron al unísono
muy fuertes con nuestro encuentro.
Fue un amor a primera vista.
Así son las sorpresas que Dios nos da.