Salvador Santoyo Sánchez

ARRANCARLE EL CORAZÓN

De sus labios brotó un gran silencio,

Dejándose escuchar la sinfonía,

Más, en sus venas la música fluía,

Al director de orquesta lo sentencio.

 

En su pecho habitaba la pasión,

Derramando tersura linda piel,

Su corazón decía serme fiel,

Humildad circulando con razón.

 

Cómplice de secreto tan profano,

Al poner mi cabeza en ese pecho,

Un corazón cercano, muy lejano

 

Que daba susto oírlo tan desecho.

Yo pensé ayudarla sin engaño,

¡Que pensé arrancarlo de su pecho!.

 

Reza bien el dicho, caras vemos

Más corazones nunca lo sabremos.

 

©️

Salvador Santoyo Sánchez

10/04/2026