Cuando te veo siento en mi alma
que cada pieza del pasado encaja
Como si fueras ansiado reflejo
De mi doloroso pasado.
Tus ojos tanto me recuerdan
A las rosas que amaban
A esa linda y cálida mujer
A la que no pude prometer.
Que la protegería, la cuidaría
A mi hermana tanto la quería
Pero no pude, simplemente lloré
Pues sin despedirse ella se fue.
Por eso no quiero romper
Lo que una vez tuve que prometer
La iba a amar y entender
Mi hermana tenía que ser.
Dios dijo: no es tiempo de lamentos
Por eso me ha concedido momentos tiernos
Junto a ti, hermana mía y no te fallaré
Te quiero tanto que te prometeré.
No fallarte pues te pienso en cada instante
No importa el tiempo que deba darte
Estaré para ti en luz y oscuridad
Entre el bien y la maldad.
Mi corazón se ha arreglado
Al haberte encontrado
Encontré mi camino
Guiar tu destino.
Ser un gran hermano, fuerte y disciplinado
Ya que todo mi corazón te lo he dado
Espero que el destino nunca nos separe
Ya que en mi corazón siempre he de llevarte.
Autor: Samuel Fuentes