RESPIRAR SIN PULMONES
Nos despedimos
antes de saber cómo amarnos.
No morí de amor,
pero algo en mí se quedó roto.
Sigo respirando sin mis pulmones,
caminando sin mis pies,
sonriendo sin mi boca,
aunque el espejo insiste en recordarme
que el que fui...
ya no volvió.
Y en las noches más calladas,
cuando el recuerdo abre las ventanas,
tu nombre cruza mi pecho
como una saeta directo al corazón,
como una canción que no termina,
porque el tiempo siguió vagando,
pero dejó tu sombra en mi piel.
Y aunque aprendí a vivir sin ti,
todavía hay un rincón de mi alma,
respirando sin pulmones,
que te espera en silencio.
Título: RESPIRAR SIN PULMONES
Autor: Ceuleman Villacinda
País: Guatemala
Derechos reservados ©