Noa Subin

EL POEMA ES LA MEMORIA DE LOS SIGLOS

El poema es la memoria de los siglos

 

 

No es un simple reflejo del ayer,

sino el almacén donde reposa todo lo que fuimos.

El poema es la memoria de los siglos,

el libro vivo que nunca se cierra.

 

 

En sus líneas se acumulan los ecos de todas las eras:

los cantos de los primeros hombres en las cavernas,

los himnos de las civilizaciones que florecieron y se fueron.

A cuenta la gloria de los imperios que brillaron,

y el suspiro de las tierras que quedaron vacías.

Guarda el aroma de las fiestas antiguas,

el sabor de la primera cosecha, el calor del primer fuego.

 

 

Cada verso es un eco que no se apaga,

un susurro que llega desde milenios atrás.

Los siglos hablan a través del poema:

las batallas que se libraron por la libertad,

los amores que se escribieron en estrellas,

los dolores que se convirtieron en rocas,

las alegrías que se volvieron ríos.

No importa cuánto pase el tiempo,

el poema guarda el eco exacto de lo que fue.

 

 

No es solo memoria de un pueblo o una tierra,

sino de toda la humanidad en su camino.

Guarda las lágrimas de las madres en todas las guerras,

los risotones de los niños en todos los tiempos,

los anhelos de quienes miraron al cielo buscando respuesta,

los sueños de quienes quisieron cambiar el mundo.

El poema es el corazón que recuerda por todos,

el guardián de la memoria de los siglos.

 

 

Así, el poema une lo que fue con lo que será,

porque su memoria no se detiene.

Los siglos pasan, las civilizaciones se transforman,

pero el poema sigue guardando su rostro verdadero.

el poema une lo que fue con lo que será,

porque su memoria no se detiene.

Los siglos pasan, las civilizaciones se transforman,

pero el poema sigue guardando su rostro verdadero.