Es la vida que se vuelve ayer,
una sombra que el tiempo va pintando,
los días son osadía en el calendario…
soy hoja de otoño esperando su destino,
que se desprende del árbol de la vida,
buscando una tierra donde florecer.
Guardo en mi alma la esperanza de una aurora…
el destello de luz que venza la rutina,
busco en el horizonte un reflejo, un espejismo,
que llene mis días de sol y alegría,
para volver a respirar en aquel cielo,
reino de la pureza y de luz divina.
Bajo el manto de la encrucijada
encontrar el camino anhelado,
ser el eco que rompe el silencio,
guiar los pasos en la penumbra,
ser la huella que el viento no borra
encender una luz en la duda…
darle a mi mar eclipsado un lugar al cual amar.