III
Volver a empezar
aguja que regresa
no se detiene
no es castigo
ni destino,
son las aves volviendo con la sal en el cuerpo
con la ferocidad aprendida
y la brújula invocando maleficios.
El origen es cuerpo desnudo
en el que no hay belleza
ni oscuridad
es un círculo dual
invertido
una manzana mordida
justo en la puerta.
Volver no es encontrarse
ni la derrota del hombre
y su piedra.
Volver es saber
que el Yo finito
está sujeto a la voluntad
del Supremo
justo antes de intentar ser dios.