Deja que respire la melancolía
que el pasado sea luz venerable del tiempo,
que los recuerdos suspiren y abracen los deseos
de ser mujer y que lloren las llaves del misterio
de la vida y muestren al dolor infinito y sin medida.
Apenas un instante.
de que se corone la verdad en el quiebro
de la fortuna,de caminar siguiendo
la senda impenetrable del compromiso,
de despertar para siempre y alcanzar esos retos
que una vez fueron la esencia de mi tormento
y ahora sólo son del mañana su hijo.
Apenas una voz entre los gritos de un desconocido,
apenas una rosa en el jardín del estío,
apenas un beso entre mis lágrimas de noviembre,
apenas el amor mostrándonos un camino.
Deja que hablen las palabras
y se entreguen a la lucidez de su vestigio,
que mueran todos los inviernos
y nazca un nuevo compromiso.
Aquél del que no renuncia a su libertad
y acaricie el ayer con la punta de sus dedos
y pueda por fin el silencio recordar.
Apenas una noche sin estrellas,
apenas una madrugada dañada por sus miserias,
apenas un mundo a su merced ya sin tinieblas.