El tiempo, los intentos y el camino, ¡seamos diligentes !
Escribimos nuestros actos donde transitan quimeras; una tristeza amenaza y una alegría nos alienta.
Un tronco que crece en arribo; nadie conoce la travesía de los vientos. Espera sublime en agonía; una sequía le dejó sin aliento.
Un cálido cuerpo espera ser amado y sembrar el gozo eterno, ángeles con sonrisa de niños y alas que devuelven aliento.
El proverbio busca días buenos, entregando melodías a hombres que abrazan sueños.