Te vendo las flores
de mi bello jardín,
para que entiendas
como mi corazón,
late porque no hay otro aquí.
Ríe conmigo en el campo,
sintiendo las gotas caer,
estoy enamorada y no lo conté,
qué cobardía de mi parte, cometer
semejante locura juvenil.
Pero el romance es nuevo,
estás aprendiendo a sentirlo,
te equivocas muchas veces,
pero no hay evaluación para
reprobar, está todo bien.
No te olvido ni por un segundo,
mi memoria no falla cuando eres tú,
porque te amo y no lo quiero esconder,
embarcando al barco que nos aleja,
de aquellos que han tirado veneno.