¡Cuánta vileza en el papel impreso,
cuánta insolencia en el portal colgado!
Buscan esclavo dócil y tasado,
que venda el alma por el pan espeso.
Piden la edad como primer exceso,
en un baremo injusto y oxidado,
dejando al maduro descartado
y al joven tierno en el desprecio preso.
Es un ultraje al fuero y al derecho,
un filtro vil, ilegal y flagrante,
que juzga el año y no el valor del pecho.
¡Basta ya de este abuso denigrante!
Que la ley rompa el muro ya deshecho
y triunfe el mérito del aspirante.
¿Acaso hay baremo de la edad al fuero político?