Quinteros Fabian

LAS LÁGRIMAS DE MUJER

             LAS LÁGRIMAS DE MUJER

  Las lágrimas de mujer son nuevas y tibias cada día; nacen como un alivio silencioso de las luchas vividas, de las batallas perdidas y de los sueños que quedaron atrás.

  Pero también son dulces cuando brotan de la alegría, cuando el alma recuerda aquellos momentos que dejaron huellas de felicidad.

  Las lágrimas de mujer son el lenguaje que el corazón utiliza cuando las palabras no alcanzan para expresar la angustia, la decepción o las heridas que el tiempo no logró borrar.

  Son sentimientos que permanecen despiertos, esperando en silencio entre los rincones de la memoria.

  A veces aparecen con la llegada del amanecer, cuando los recuerdos abren sus puertas sin aviso y recorren cada rincón del alma.

  Entonces regresan las emociones guardadas, las que aún conservan el poder de conmover el espíritu:

              Las lágrimas de mujer también revelan la fortaleza de quien ama.

  Demuestran que el corazón sigue latiendo con intensidad, que todavía es capaz de sentir, de soñar, de extrañar y de creer.

  Porque quien ríe también llora, y quien ha amado profundamente lleva en su interior historias imborrables.

  Son el milagro más humano de la vida, una ventana abierta hacia los secretos más íntimos del alma.

  Allí descansan los recuerdos más valiosos, los amores vividos, las esperanzas guardadas y los sentimientos que nadie más podrá conocer por completo.

   Las lágrimas no son señal de debilidad, sino la prueba de que el corazón sigue vivo, y mientras exista la capacidad de llorar, también existirá la fuerza para volver a sonreír, amar una vez más y seguir adelante con dignidad y esperanza.