Calix

6 DE JUNIO

6 de junio

 

Feliz cumpleaños

AD

Feliz cumpleaños a ti, que un día alegraste mi vida,

feliz cumpleaños a ti, que al partir la dejaste vacía.

 

Feliz cumpleaños a ti, a quien amé con el alma entera,

sin saber que algún día te convertirías en una ausencia verdadera.

 

Hoy vuelve a llegar esta fecha que no puedo olvidar,

una fecha que por más que pasen los años no podré borrar.

Un 6 de junio como aquel de hace un año atrás,

cuando aún tenía tu compañía y no este silencio fugaz.

 

Recuerdo ese tiempo y me invade la melancolía,

porque sin darme cuenta llegó el final de nuestra historia.

Lo que un día fue refugio, hoy es recuerdo y lejanía,

y lo que fue mi alegría, hoy es parte de mi nostalgia.

 

Escribo estas palabras porque no puedo hacer más,

porque sé que hasta tus manos este mensaje no llegará jamás.

Las dejo aquí, donde cualquiera las podrá encontrar,

aunque la persona para quien fueron escritas nunca las leerá.

 

Y qué triste resulta esta realidad,

gritarle al mundo una verdad

que tú jamás conocerás.

 

El mundo sabrá que hoy pensé en ti,

que al ver la fecha algo volvió a latir.

Sabrá que aún guardo recuerdos en algún rincón,

y que tu nombre todavía despierta emoción.

 

Pero tú no.

 

Tú no sabrás que me acordé de tu cumpleaños,

ni que por un instante regresé a nuestros años.

No sabrás que imaginé una vez más tu sonrisa,

ni que tu recuerdo llegó sin pedir permiso y sin prisa.

 

No sabrás que te deseé felicidad sincera,

de esa que acompaña la vida entera.

No sabrás que entre tantos días comunes y corrientes,

sigues siendo especial entre mis recuerdos persistentes.

 

A veces pienso que el tiempo debería borrar,

que las heridas tendrían que dejar de sangrar.

Pero hay personas que aunque se marchen para siempre,

se quedan viviendo en nosotros silenciosamente.

 

Y tú eres una de ellas.

 

Porque aún duele aquello que no pudo ser,

aquellos sueños que no logramos recorrer.

Duele pensar que una vez te tuve tan cerca,

y ahora solo puedo escribirte desde la distancia incierta.

 

Quizá ya no recuerdes mi voz ni mi manera de hablar,

quizá mi nombre dejó de importarte al caminar.

Quizá para ti solo fui una historia más que terminó,

mientras para mí quedó un capítulo que nunca cerró.

 

Y esa es la tristeza que hoy me acompaña:

que este sentimiento todavía me extraña.

Que estas palabras nacieron por ti,

pero morirán aquí.

 

Porque este poema existe.

 

Este recuerdo existe.

 

Este cariño existe.

 

Y sin embargo nunca llegará a quien le pertenece.

 

Feliz cumpleaños.

 

Que la vida te regale todo aquello que soñaste alcanzar,

que nunca te falten motivos para sonreír y continuar.

Y aunque jamás leas estas líneas ni sepas de mi sentir,

 

hoy, como hace un año, volví a pen

sar en ti.

 

Porque el mundo sabrá que te recordé.

 

Pero tú...

 

tú nunca lo sabrás.

YB