Toda joya
Es herida
Al ser pulida.
Únicamente
Al abrir la caja
Se avista
Que hay en su interior,
Y solo así
Pierde su valor.
Todo espejo
Es una trampa
Y toda trampa
Me captura,
Toda sombra
Es un perro
Y toda sombra
Me muerde,
Todo cuerpo
Es un templo
Y todo templo
Se corrompe,
Toda flor
Es un triunfo
Y toda flor
Se marchita,
Toda palabra
Es un conjuro
Y todo conjuro
Se termina
Hasta que alguien
Lo lee y lo resucita.
Los escritores son
Nigromantes de las letras,
Poesía es revivir
Lo que se poseía.
La voz viaja
De la tumba
Al libro,
Del libro
A tu garganta,
Tiene magia ensimismada
En la punta de la lengua,
La voz viaja
Como una flecha
Hace tiempo
Ya lanzada.
Hacia la joya defectuosa
Que es la esencia
De todo artista
Salpicado de penumbra,
En el collar con grietas
De alguna diosa
Amapolada,
Abriendo la puerta
Del alma rota;
Caja de Pandora
A la inversa
Porque solo
Está repleta
De virtudes.
Soy el espejo
En la espera
De quien se pose,
Como un crucifijo
Aguardando
Quien le rece,
Como un embrujo
Que no existe
Hasta que alguien
Lo pronuncie,
Soy la trampa
De la naturaleza;
Las arenas movedizas,
Los desiertos sin oasis,
Las noches sin estrellas,
Los velos de los misterios,
Los traumas inconfesables,
Los enigmas indescifrables,
Las sobredosis de exilir,
El arte de sufrir
Y supurar cat(arte)sis.
Toda obra
Cual genio
En una lámpara,
Libera a quien la crea,
Y captura el alma
De quien la encuentra,
Mediante esta nota,
Donde mi neurona
Es la titiritera
De tu pluma,
Donde mi grito
Es un eco
En tus entrañas,
Donde mi iridiscencia
Tiñe tu pensamiento,
Donde mi tristeza
Hace un sello
De diluvios,
Que llueven eternos
En los sigilos de tus ojos.
Lector, se acaba el guión
Y su infinita protección,
Brota como enredadera
Siniestra la nota,
Acaba el poema
Y comienza la maldición,
Muñecos de piel muerta
Hacen un palimpsesto
De mi grimorio,
Se abre el poético velorio,
Al borde de la muerte
Asciende a la cumbre de la vida
Hasta que alguien
Me lee
Y me resucita,
Muñecos de piel muerta
Soy una grieta que inspira,
Un libro que respira
Con un lápiz mágico
Que todo lo que traza
Luego te alcanza
Y profundo
En los ojos te mira,
Rompe los vidrios
De tus sueños
Con suspiros,
Te rasguña
Con una pluma
De colibrí,
Planta semillas
En tu vacío,
Te recita
Poemas de ectoplasma,
Te convierte
En un fantasma,
Holograma
Que siquiera
Clama venganza,
Y rebalsa de inmensidad
Tu agujero negro
Con su polvo astrífero.
A veces escribir es maldecir
E inspirar es destruir
La joya de la vida.
Muñecos de piel muerta
Encontraron la puerta secreta
Ya devoraron ésta nota
La línea está completa.
Julieta Iallorenzi
05/06/2026