En nostalgia su voz, floreció con dolor
No termina de sanar, por demasiada intensidad
Agradeciendo por dejar, cautivo su rencor.
Hay un silencio inmenso
Escondido entre recuerdos
Hay gritos y tormento
Que se escuchan a lo lejos.
Flotando en el vacío, todavía escucho el eco
Una voz que suplica, un alma quebradiza
Un espíritu inquieto, y un deseo tierno.
Bajo las nubes bailar
Reflejados sobre el mar
Aceptando muy tarde despertar
Sin jamás a los ojos podernos mirar.