…Eran, en muchos casos estas personas analfabetas pero esas palabras castellanas escritas en caracteres árabes que ni ellos mismos sabían descifrar les servían como talismán que les irradiaban su efecto benéfico sin necesidad alguna de ser leídas, todo ello por el simple hecho de existir.
Un mundo entero de cuya amplitud y riqueza la mayoría de los españoles hoy tienen la menor idea se entreabre en esa sala sombría que es la biblioteca Nacional española. Todo un idioma de sonoridades a la vez limpias y mestizas, un “otro” castellano o español en este caso desgraciadamente secreto y perdido y que fue lengua de aquellos españoles a los que les fueron impuestas y por las armas la expulsión de un país, España, que ya era suyo antes de que propiamente y siglos después se inventaran esa inexactitud histórica de Estado español: Esto es, como bien dice Valle de Inclán y jamás me cansaré de decirlo y hacerlo saber “Una aberración de la Historia de Europa” Como judíos más de un siglo antes, y esto se debería hacer saber con más y mejor documentación en las escuelas, institutos y universidades, los musulmanes españoles vivían y eran tratados como extranjeros en los mismos lugares y ciudades en que habían nacido, y ocurrió que debieron elegir entre la conversión forzosa y/o destierro de su Patria y la de sus antepasados, de una Patria que aún los españoles no conocían puesto que no la tenían; y fue por esto que en muchos casos acostumbrarse a una doble vida clandestina en la que no faltaba nunca la sombra siniestra de la mirada de la Inquisición no era desde luego una manera sana de vivir. Es de ahí, creo yo de donde les viene a los españoles el resultado continuo a una predisposición casi, y sin casi, genética a la intolerancia y el desprecio del otro, al racismo que aún hoy vemos y practican ya no sólo a los árabes del norte de África y otras culturas fuereñas sino incluso a los que viven allí en España, a esos mismos que ellos mismos que consideran españoles pero que no los son por historia, lengua y creencia; me refiero a euskaldunes, catalanes, gallegos y más convencidos aún a los guanches de Tigzirin Tiknariyin (Canarias, colonia desde 1402…)