cblanco53

El robo de los sueños

Pedazos de cristal

 que vibran en mis manos

 noches que nunca llegan a tener su luna

 caminos que  acaban siendo frutos sabios

 entre amargas cortinas de fortuna.

 

 Por qué el pensamiento

 es  un rio sin caudal?

 ¿por qué la mañana

 ha callado su trinar?

 

 

 No soy yo, sino mi suerte

 la que no encuentra su tiempo

 o quizá ya lo ha encontrado

 y está gozando el momento,

 de ser mujer aunque sola,

 de vivir su  ser entre versos.

 

 

¿Quién o qué es la causa

 de este absurdo destierro?

 -tan sólo lo eres tú responde_

 de permiso  un marinero.

 

 He de mirar con otros ojos

 el futuro Dios mediante

 para recomponer sin tregua

 la herencia de mi sangre,

 el presente y el pasado

 unidos por la misma madre.

 

¡Nunca es tarde para empezar

 ni pronto para despertar!

 que los sueños ya me han quitado

 demasiada libertad.