EDUARDO FAUCHEUX

REFLEXIONES A LA MEDIANOCHE: EL FUTURO LLEGĂ“

Y ésta es la Vida... pasa con todas nuestras historias conocidas; con nuestras esperanzas y divagues, con nuestros apuros, con nuestros amagues... Y cada uno la entiende a su manera, con sus tiempos apurados y con sus esperas; con sus amores y sus desencuentros; luciendo sus galas o atisbando a sus \"adentros\"; creciendo como una curva de logaritmo, más, cada cual, siguiendo su ritmo.

Eduardo

El tiempo pasa. Sin prisas, pero sin pausas. Echando una mirada atrás, uno identifica fácilmente el Ayer -a pesar de que éste se diluye en el Tiempo- sabiendo que esos tiempos no se van a recuperar. Pero, el Mañana se llena de expectativas, de esperas ansiosas y preguntas curiosas. ¿Qué nos ocurrirá ese Mañana? ¿Se desenvolverán las cosas tal como las esperamos o solamente serán sueños que alguna vez soñamos? A muchos de nosotros ese Mañana quizás nunca llegue, quizás nunca venga a nosotros... Entonces, lo más importante es disfrutar nuestros \"Hoy\", nuestros \"Aquí\" y nuestros \"Ahora\". A fin de cuentas, amigos, es lo que nos llevaremos.

12 FEB 2019 01:46

Eduardo

 

 

REFLEXIONES A LA MEDIANOCHE

EL FUTURO LLEGÓ

Lentamente, al principio; dando tumbos, con ires y venires, avanzando unos pasos y retrocediendo otros, aunque, la verdad, eran más (lo son) los que se avanzaban en tecnologías, en creatividad e imaginación. A medida que pasaban los siglos -como en un taxímetro- la Humanidad evolucionaba (y lo sigue haciendo), perfeccionándose en sus artes y ciencias, en las malas y en las buenas. Y se logró un ser más longevo, más pensante, más tecnológico, más creativo... pero... ¿cómo evolucionó en sentimientos, en espiritualidad, en sus emociones? Quizás se hayan obtenido diversos productos... algunos genéticamente aptos para dirigir, sin saber conducir; otros, para demostrar, sin saber enseñar; más de uno, dedicados a aprender, pero no a entender; en tanto, los que saben aplicar, pero sin aprehender; y, quizás, los que nos dedicamos a desear, sin saber amar. Y, ahora, que el futuro llegó y que estamos inmersos en él, que le pertenecemos, cuando hacemos nuestros análisis de consciencia y verificamos nuestros protocolos de operación, nos encontramos que estamos perdidos, en manos y redes sofisticadas de gobiernos, de planes maquiavélicos, de alianzas increíblemente diabólicas... y nos percatamos que solo somos los mismos idiotas útiles, cavernícolas del pasado, que nos llevan de las narices con una zanahoria en el hocico, que marchamos al cadalso como ovejas del rebaño al matadero, que somos carne de cañón en las guerras de los poderes y que nos ensalzan el ego con medallas de hojalata bajo el pretexto del patriotismo y las banderas. Y seguimos los pasos de delirantes y locos de remate, que no soportarían un test infantil, pero -por increíble que parezca- que estamos en sus manos, pensando que somos sabios, inteligentes y astutos, que nos imaginamos que lo sabemos todo y que opinamos como sabelotodos, mientras mantenemos y sostenemos a todos esos parásitos que posan sus grasientos traseros en sus butacas y que se ríen de nosotros, a pesar de sus vulgaridades, ignorancias, analfabetismo y sus riquezas mal habidas. En el futuro que ya llegó, al paso que vamos, la única conclusión es que futuro, futuro... ¡Futuro no hay!

10 MAR 2019 22:57

Eduardo

Una de las grandes bendiciones que me dio El Pozo Buceo es que me sirvió para conocer gente buena y de la otra. Me ha dejado buenos recuerdos y algunos olvidos. Gente que ha pasado dejando un surco en el camino y otra que pasó sin dejar huella. De ambas, aprendí mucho. De los que me mantienen en la memoria y de los que me dejaron promesas sin cumplir o citas sin llegar. Y en el balance final, puedo decir que SIEMPRE lo he pasado genial. Y, entre esas genialidades, siempre está presente la sinceridad en los abrazos de felicidades.

12 MAR 2019 01:50

Eduardo