Nunca conoceremos los caminos escondidos
entre tus deseos y mis desvaríos,
cuánta lujuria
hubiésemos conocido,
cuánta pasión
habría nacido,
en la unión de tu pecho
y mis latidos,
al ritmo de tu vigor
y mis gemidos...
Gélidas noches
se habrían encendido,
eternas horas
pudimos haber compartido...
Si tan solo...
hubieses existido...©