Matu1987

La lumia

La Lumia

 

​Me arde la boca de jurar a fuego crudo.

Me duelen los ojos con los grumos del desapego;

me duelen las manos de tanto aire de miedo.

​Aviento la pasma y la gente tropieza, gajo a gajo.

Costado de Dios, reverso sin alma.

Me arde la boca de masticar racimos de sangre;

me duele el cuerpo de tanto amamantar mi tumba.

​Mi sombra en ostracismo, desgajada y ruin,

va sin tiempo hacia los limbos.

Allí la gente tropieza y escupe, gajo a gajo,

costras de luz en su regazo plateado.

​La niebla por fin se disipa.

El rocío cubre las astromelias.

Una abeja duda de mi probidad

cuando me ve tropezar, gajo a gajo, con mi tumba.