Corriendo pluma y tintura,
Con premura se escribía
Menuda carta indistinta,
En profunda algarabía.
Sofocada componía
Aquella torpe misiva,
Que en desmañada agonía
Compartía negativa.
Y de lágrimas manchada,
Sus ojos lo reflejaban:
El destrozo que exudaba;
Sus manos aún temblaban.
Triste historia compartía,
Pues era asunto de luto,
Y ya no hay risa ni alegría,
solo un vacío absoluto.