Tus verdes preciadas hojas,
Junto a suaves y ricas fragancias,
No hacen más que encantarme
Y con tus flores seducirme.
Pues no puedo estar sin ti;
En un mundo del que ya desistí,
Ver otra vez lleno de verde,
Que tanto te extraña y se pierde.
Pues tú eres vida;
y estás endiosada.
Entre animales e insectos;
Tú eres diosa ante ellos.
Sin ti no hubiéramos existido;
Ni siquiera tuviéramos sentido,
Debemos siempre cuidarte
Y muchísimo más amarte.
Autor: Samuel Fuentes