LA TINTA DEL AMOR ETERNO
Soy tan solo una figura, de colores y formas abstractas, nacida en un instante de locura sobre el tapete inmenso de la duda.
Soy un dibujo enterrado, entre la dermis silenciosamente sepultado, un eterno Amor transfigurado en la sencilla forma de un tatuaje.
Soy tinta que envejece, bajo la lejana caricia que crece, soñando tan solo con tu Amor, mientras el tiempo susurra su canción.
Mezclado con mi sangre, llevo el color perfecto, ese matiz predilecto que solo existe cuando te pienso.
Y tú, eres la respuesta que se expande sobre las nubes grises del otoño, la luz que rompe la distancia, el refugio donde descansan mis anhelos.
Te vuelves tinta indeleble bajo la seca piel de la vida, una huella que no se borra, una promesa que jamás se olvida.
Porque tan solo somos un instante preciso en la eternidad, dos almas dejando su marca sobre los caminos de esta Tierra.
Y aunque el tiempo avance, aunque los años cambien el paisaje, nuestro Amor seguirá escribiéndose como la más hermosa obra de arte, grabada para siempre en el corazón, mucho más profunda que cualquier tatuaje.
Un poema que transforma el tatuaje en símbolo de un amor que permanece más allá del tiempo y de la piel.