[Romance viejo · Diálogo · Copla andaluza]
—¿Quién anda bajo el olivo
cuando la luna está en vela?
—Soy la que viene a buscarte,
con rosario entre las manos
y el temblor entre las piernas.
—No me mires así, vida mía,
que me quiebras la conciencia.
—No me reces, amor mío,
hoy mi fe se me desvela.
—Bajo la rama del verde,
te me plantas sin aviso.
—Bajo la luna me acerco,
porque el deseo hizo ruido.
—Calla, mujer,
que en tu paso se me arrodilla
el sentido.
—No te arrodilles por Dios,
que no soy santa ni trigo.
—Pero traes en la cintura
un sagrario encendido.
—Y tú me miras los muslos
como quien mira un castigo.
—Ay, si supieras, gitana,
cómo me pierde tu brío.
—Ay, si te digo, moreno,
que vengo porque he querido.
—Arremángate las enaguas
—dije sin darme permiso—.
—No me nombres sin temblar,
que me rompes el sigilo.
—Que se muera de envidia
la luna sobre el olivo.
—Que se calle la noche entera
si nos ve juntos, perdidos.
—Era tarde… o era pronto,
no recuerdo bien el sino.
—Solo sé que nos quisimos
sin saber quién dio el principio.
—Y si pecamos, que sepa
quien nos mire desde arriba:
—Que fue testigo la luna,
y el olivo confesor.
—Que Dios nos cierre la puerta...
si puede más que el amor.
La 💙 Gitana