Niña vagabunda,
tu que andas por la vida
llevando una honda herida,
escondiendo entre tus pliegues
el dardo artero que te hirió
Por qué no muestras tus cartas
y escondes bajo la manga,
el as de tus ojos tristes
Quién te hizo daño,
por qué tu rostro luce demacrado,
por qué ese animo lacerado,
como si todo el dolor del mundo
se esculpiera en tu mirada
y las pavesas de un recuerdo
anidarán en tu alma
Dime niña vagabunda,
por qué te alejas de mi vida
Regresa a casa,
o es que acaso,
no te cansas de caminar
La juventud es un vuelo de palomas
que en la mañana salen galanas
pero en la tarde vuelven a casa desplumadas
El brillo de tus ojos, no es para siempre,
las ojeras del ocaso llegarán
Regresa a casa, niña vagabunda,
ya las sombras de la vida te empiezan a cubrir.