Hoy no brillas sol.
La bruma te ha opacado,
tu calor se ha agotado,
tus rayos se desvanecen
pues tu fuerza no es suficiente.
Has muerto, pero vives,
has enloquecido, pero hay razón.
No sientes, pero estás adolorido.
No oyes, pero escuchas.
No miras, pero ves.
Tu centro, paralizado.
Un puñal enterrado
tu corazón ha quebrado.
Resiste, mi sol, como en el pasado,
con tiempo te has curado
y el calor de tu amor propio
volverá a estar sanado.
Soni