Se prometieron amor eterno y acabó emancipado;
nada es para siempre: el flujo es lo sagrado.
Y como la vida sigue su curso , nada pasa en vano;
en el presente todo existe, sin rumbo desbocado.
El tiempo es un tesoro y no se está aquí de paso,
mejor libre en aguas bravas, con propios remos, timón y barco...
libre en aguas abiertas, para siempre emancipado.