Siento tu aroma sobre la sombra fría
Impregnando la mañana de tu esencia,
Y el aliento de la vida se declina...
en la taiga desbocada que te nombra,
Las noches se deshacen sin sus horas,
En vos, que fuiste la razón
de mi existencia...
De espino se desbocan tus aromas,
en la espiga descuidada en que te admiras.