DESCONOCIMIENTO ÍNTIMO
Desconocía quién era, de dónde venía,
hacia dónde se dirigía, pero se sabía
seguro, por lo menos, de conocer lo que estaba haciendo,
era consciente de su esfuerzo por mejorar su trabajo,
de manejar todas las teclas a su disposición, necesarias,
y de que lo demás le interesaba
menos o mucho menos. Y en el último lugar
y muy distante del centro de su actividad
diaria, de su existencia ordinaria, sabía que figuraba
todo aquello que jamás pensaba emprender, aquello
a lo que se negaba a dedicar un pensamiento.
Gaspar Jover Polo