No quiero echarle a perder la vida,
volverá a las mismas gradas donde me hallo
por primera vez, dónde desembocó su cautividad y franqueza
ahora resonará su llanto erguido con el
murmullo de su voz interna,
enredada con los dedos de sus monstruos
pero tengo la verdad escrita entre un sobre y
mi lengua cobarde,
que siempre abrazó las letras
antes que las charlas de cara a cara,
no sé cómo trabajar con su fragilidad
ya no sé cómo dirigirme a ella,
está en mí el derrumbe de su alegría
ningún caramelo será capaz de calmar
la ansiedad de sus labios
es evidente que mi verdad la dejó rota,
que la veré sangrando por cada poro
cargando la cruz que yo le otorgue,
yo me quite peso de encima
pero es ella la que lleva un saco más
en su carreta
¿Cómo se piensa en dos a la vez?
el fracturado y el herido
¿A quién se rescata primero?
la discordia o la honradez
la imagen pulcra salpicada por
los convictos que te hicieron delatar
tus fechorías,
era otro espíritu que me deleitaba
con sus propios dones
alguien que ocupaba
mis madrugadas
caí hipnotizado, pero ya tenía
una muñeca en la mano a la
cuál le hice creer que yo era el armamento
para defenderse cuando viera a otros
tomados de la mano
¡Yo no soy quien le da valor!
\"No dejes morir tu sonrisa\"le dije
no es placer saborear tu dolor
pero no puedo seguir diciendo
que eres mía y mientras te
apuñaló por la espalda...