Si me esperas yo te busco,
si me buscas yo te espero
por si no me desespero,
pues si quiero… ¡me rebusco!
Hay momentos que me ofusco,
y hay momentos que quisiera
como el ave, que es viajera,
ir en busca de la fruta
que, por dulce, se disfruta,
en otoño o primavera...
Si me buscas digo dónde
si te busco tú haz lo mismo
y venzamos el mutismo
si el amor nuestro se esconde.
Cuando se ama se responde
con el alma, liberada,
porque estando enamorada
nada gana con caprichos
como algunos susodichos
que nunca dijeron… ¡nada!
Si tú quieres que te busque
dime dónde, cuándo y cómo
que una brújula yo tomo
y me empeño en el rebusque.
Solo espero no me ofusque
una búsqueda engañosa
con palabra que dudosa
hoy provenga de tus labios
y, cargada de resabios,
me resulte dolorosa...
En esencia eso propongo
a la espera de que digas
tu respuesta sin fatigas
y si es no, yo no me opongo.
Pero hoy mismo me dispongo
a esperar un buen acuerdo
sí, contigo yo concuerdo
por si aún de ti soy digno;
y si no, yo me resigno,
a vivir de tu recuerdo…