Mala visibilidad,
siempre hay mala visibilidad
bajo las aguas; el polvo, las algas,
las migajas de desconsideración,
pululan dentro de un aire
ya viciado, ya repleto
de peso, ya abarrotado.
Nula visibilidad,
mas confío en mi instinto,
y veo más de lo que necesito
cuando lo necesito, ahora,
en este preciso instante.
La visibilidad es mala,
no obstante, no me achanto
en seguir este camino hídrico
que navego porque para atrás
no hay camino, desapareció.
Absoluta invisibilidad, mas sigo,
mi fe mueve mareas, y los peces
que me ven pasar me reverencian
la osadía —me hacen la ola—, mas
sigo; y apenas miro atrás.
reniego recio de la nostalgia.
Es casi inexistente y me abstengo
de la vista —no me sirve, innecesaria—.