el brujo de letziaga

El paso del tiempo.

 

Cada día se acaba algo,
pero también empieza algo hermoso,
como un recién nacido,
que sabe que ha sido bien esperado...

 

Y con el paso del tiempo,
con sus pies descalzos pisará terciopelo,
y de amor será vestido,
por sus padres y familia bien querido...

 

Y se hará buen mozo,
entre la mala hierba que es el dinero,
y al casarse con el banco,
nada le quedará, sin ser bien devuelto...

 

E incluso será adulto,
siempre camino del bar y del trabajo,
como un actor secundario,
actuando en un hogar bien cristiano...

 

Y al llegar a viejo,
bendita condena el ser un enfermo,
un guerrero indefenso,
esperando de Cristo su buen abrazo...