Las personas como yo necesitan
Más de un milagro
Para salvarse,
Las personas como vos
Solo les basta
Una oportunidad,
Y te la di
A cambio de nada
Mas que la mirada
De tus ojos de esmeralda.
Algún día me curaré
De la patogenia del arte
Con la que nací,
La puesta de Sol
Al fin me reflejará
Y unos labios certeros
Con sus besos apagarán
Todas las palabras
De agonía,
Su boca enmudecerá
La enfermedad de la poesía.
Aunque las personas como yo
Necesitan más de un milagro
Para librar sus esencias
De tanta melancolía,
Para curar la enfermedad
De la poesía.
Las personas como vos
Siempre tendrán
El amor a la vuelta
De la esquina,
La luz en el tunel final,
Jamás pierden el rumbo
Solo se desorientan
En la gran ciudad.
Las personas como yo
Vagan solitarias
Por la trampa del desierto,
Donde la arena
Es el pan del hambriento,
Donde la poesía
Es el oasis
Donde nada y se ahoga
El alma mía.
La estrella titilante
Con la que nací
Ilumina a todos
Menos a mí.
Tenía solo una gota
De antídoto
Para el veneno de la serpiente
Y te la di
Tenía solo una oportunidad
En la trampa del desierto
Y te la ofrecí
A cambio de nada
Mas que tu mirada
De esmeralda, una joya
Que mirándome
Se opaca,
Un espejo
Que reflejándome
Se quiebra.
Porque todo lo vivo muere
En mi triste pradera,
Porque todo lo muerto reanima
En mi mejilla sombría.
Se necesita más de un milagro
Para que tu piel roce la mía
Sin que sangre,
Para que mi amor traspase tu alma
Y no la manche.
Se necesitan mil milagros
Para curar
La enfermedad de la poesía.
Julieta Iallorenzi
11/04/2025