Karen García Zambrano

Hace frio

Eras un pensamiento terco y dulce

que no pedía permiso para quedarse.

en cada verso que no escribía

pero ya te nombraba.

 

Estabas donde quería, en mi corazón,

haciendo ruido sin romper nada,

llenando espacios que no sabía vacíos.

 

Estabas en mis mañanas,

despertando conmigo sin estar,

y en mis noches,

quedándote incluso cuando el sueño llegaba.

En cada instante distraída,

siempre estuviste aquí,

como un susurro constante,

aunque tú no lo sabías.