Yoleisy Saldana

Donde el Amor Se Volvió Eterno.

Y si me preguntaran
qué significado tenía el amor
antes de ti,
diría que era apenas
un eco vacío,
un intercambio de emociones pasajeras
donde el alma nunca terminaba de quedarse.

 

Era querer sin pertenecer,
sentir sin profundidad,
existir dentro de abrazos
que jamás lograban convertirse en hogar.

 

Pero todo cambió
desde el instante en que llegaste.

 

Tu presencia transformó mis silencios,
y aquello que antes parecía incierto
comenzó a tener sentido.

 

Te convertiste en mi refugio,
en la calma después del caos,
en esa paz extraña y hermosa
que el corazón reconoce
cuando finalmente deja de sentirse solo.

 

En tus brazos descubrí
la certeza de sentirme segura,
la libertad de amar sin miedo,
la sensación de volar
en cielos abiertos
sin temor a caer.

 

Y en la luz tranquila de tus ojos
entendí algo que nunca antes había comprendido:
que el amor verdadero
no aprisiona…
el amor verdadero descansa.

 

Descubrí lo que era amar
el día en que llegaste
y, sin necesidad de palabras,
habitaste un rincón de mi alma
que jamás volverá a estar vacío.

 

Porque hay personas
que no llegan para pasar,
sino para quedarse viviendo
en las partes más profundas de nuestra existencia.

 

Nuestro primer beso
no fue solo un beso.

 

Fue el comienzo
de la historia más hermosa
que ha tocado mi vida,
un despertar hacia dentro,
un renacer silencioso del alma
en todas sus formas.

 

Y aún hoy,
cuando miro al cielo,
agradezco la dicha inmensa
de tenerte.

 

De despertar cada mañana
y saber que existes,
que me elegiste
y que, entre millones de personas,
el destino decidió unir nuestras manos.

 

Gracias
por seguir encontrándome
en medio del mundo.

 

Por quedarte.

 

Por convertirme
en tu lugar seguro
mientras tú te convertías
en el amor
que le dio sentido a mi vida.