He visto al corazón sangrar,
en silencio, sin aliento,
lágrimas correr sin fin,
bañando el alma en llanto.
cada gota, un suspiro,
cada sollozo, un adiós,
el tiempo se detiene,
y el dolor se hace eco.
En la oscuridad de la noche
las estrellas también lloran,
testigos de un amor perdido,
de un sueño que se desvanece.
Pero en el amanecer,
surge una nueva esperanza,
el corazón aunque herido,
sigue latiendo, sigue creyendo,
con intensidad