Burlas la ira del noble, indiferente a los ojos del afligido te sacias en embauque con palabras manchadas de engaño.
Perpetrador de iniquidad, miel amarga de deseos para el inocente.
Hierba trepadora que consume toda luz para quien la desea, adquieres sin medida a tu convenir saciando las necesidades de tu humanidad.
Triste caminante sin destino un infortunado carente de amor.
Y yo...
Consecuente de tus actos, con la suerte de la vida que fenece en un arrepentimiento por lo que fue y no sucedió.
En melancolía por un corazón abatido por tu causa, decepcionado en este mundo donde no experimenté el amor, mis manos siempre estuvieron frías, y moriré en la crudeza del invierno.
Tibio sin honor, acobijas el falso encanto de tus palabras que daban significado a mi existencia.