Pasión Salvaje…
Qué manera tan salvaje de poseerme en el barro oscuro, qué nos invita
a devorarnos, y mascar con hambre el deseo que nos consume de sentir
la piel al desnudo, en una pasión salvaje.
No hay ley que nos prohíba, profanar el tiempo que nos estorba para dar
rienda suelta a esta entrega hambrienta, de devorarnos en el tálamo de
la pasión, este día fue creado para nosotros, para poseernos sin ninguna ley,
que nos dicté cómo hacer el amor, y en una absolución estúpida de reclamos
somos libres de amarnos, yo me quedo en el tálamo de tu pecho acogedor,
me veo en tus ojos eternos, me llevan al cielo para amarnos salvajemente.
Y por último, perdimos la cordura para poseernos con pasión salvaje.
Te amo, Álvaro, te amo!
Alicia Pérez Hernández... México
No es la pluma la que escribe, es el alma
Todos los derechos reservados©
La ley de los salvajes
Que se rasgue el cielo; que sepamos, al fin, que es la señal para perder la cordura.
Tu piel será mi absolución maldita: el instinto libre de poseerte.
Ya no hay leyes para el cuerpo bajo este techo derribado,
solo esta hambre de terminar en ti.
Que el mundo se atragante en su propio llanto
mientras te reduzco a polvo en nuestro tálamo de fango.
Que el final me encuentre profanando tu interior,
mientras sentencio tu pecho a mi ciega forma de reclamarte,
y que este acto sea el último espasmo soberbio de mi carne.
AUTOR: ÁLVARO SAMPAYO