Nuestra casa está en llamas y, en vez de apagar el fuego, lanzamos nuestro amor para que se quemara allí dentro.
¿Tú sí ves un futuro? ¿Sigues pensando que lo vamos a lograr? Porque yo no sé cómo se repara algo que está en cenizas, algo que está muerto, algo que está roto... Si tienes la receta para avivar nuestro amor, ¿me la puedes compartir?
Porque el tiempo pasa demasiado rápido y no quisiera pasar un día más sin ti. Quisiera que la vida pasara lento junto a ti; quisiera que todo lo que planeamos algún día se volviera realidad. Me comen las ansias de poder compartir contigo la cama, la regadera, la sala, la mesa, la casa... la vida.
Solo que, amor, las esperanzas carecen de fuerza y todo depende de un hilo. Aunque espero... que ese hilo sea de color rojo.
-Fernanda