Abatida y desconsolada lloraba la dama
Que en otrora fue luminaria, fue belleza
Al darse cuenta que su encanto se acaba
Dejando de ser el centro de grandeza
Fueron muchas sus conquistas
Muchos sus amores
Siendo coleccionista
De abundantes corazones
Más hoy frente al espejo
Ve marchar sus años de brillo
De los que no queda ni el reflejo
Sintiendo golpes de ladrillo
La vanidad fue la compañera
Con que anduvo toda la vida
La que de forma traicionera
Se alejó sin despedida
Robándole el sueño
De aquellos años mozos
Que hoy en su mundo pequeño
Le causan destrozos
AUTOR ( OSLER DETOURNIEL )
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