Sheilo Sanz

CONSCIENTE DE EXISTIR.

CONSCIENTE DE EXISTIR     

     ( Filosofía )


El universo con entera celsitud,
Y como estado perfecto.

Resplandece con tu máxima
condición espiritual.

¡ Cuando dentro de ti !
ilumina con atractiva vida propia.

Todo elemento palpitante,
con armonico contraste universal.

¡ Vida infinita ! que siempre permite,
ser consciente de existir.

Como un todo complejo,
en cada amorfo modo creado.

Tan integrado en una indeleble eternidad,  como destino inmortal.

Siempre has sido un ser,
con sabia  inteligencia.

Y  con genuina habilidad otorgada.

Desde antes de cualquier
tiempo perentorio.

Que existe en tu genuina memoria.

Donde revives oportuna experiencia,  tantas veces deseada.

Que guarda indulgencia pasada,
de  momentos aún cognitivos.

Palpitando con fuerza,
la vida que sostienes.

Y aunque en la vida parezca.

Que todo no se ha ganado,
como premio deseado.

Siempre serás consciencia infinita,
de tu intacta y original naturaleza.

Con tan exacta infinitud,
¡ tan única...!   desde siempre.

Porque sin saberlo con certeza,
simplemente eres un ser espiritual.

Y has estado existiendo,
con perpetuidad infinita.

Abrazado a la inmanente eternidad.

Aún cuando en condición descendente... te confunde.

¡ Lo que sin duda eres !

Es notable entender...

Que también sin saberlo,
de manera consciente.

Eres inteligencia compleja.

Que ha estado dotada
de una mente propia y genial.

¡ Que solo tú !

Con ella has podido crear,
volar y experimentar la vida.

De manera difícil...
pero también placentera.

Mientras dejas sin prejuicio,
tus retornables vestigios.

Cuando todavía sigue doliendo...
un sentimiento profundo.

Que toca sensibilidad.

Entre aquello,  que tantas veces...
se va dejando atrás.

Pero también existe
motivo alternativo.

Con promesa sugestiva y vivible.

Que aún no  sabes reconocer
ni entender con certeza.

Que puedes ser fortaleza,
que sostiene vida eterna.

Cuando recibes un cuerpo
en condición prestada.

Con tiempo indefinido.

Que debes aún no queriendo
entender la condición.

Devolverlo con todos
sus elementos reposados.

Cuando su tiempo ha culminado.

Es desde toda destinada,
ley organizada y pactada.

Como complejidad
material y universal.

Con mecanismo voluntario.

Que se determinará siempre.

Un tiempo caducado
para toda misión física.

Mientras el cuerpo resista
la fricción acontecida.

Aunque aún así,  te sea difícil entender,  ¡ tal realidad trivial !

Y te niegues a su condición,
ya desde antes pactada.

Un buen día no programado...
y quizás sin desearlo ni pensarlo.

Y hasta sin consciencia propia,
para determinarlo.

Como también para saberlo,
con acuerdo convenido.

Tendrás que soltar y entregar,
un cuerpo que agota su reserva.

Terminando su función proyectada.

Y aunque seguimos
caminos distintos.

A veces tan marcados,
por la circunstancia indiferente.

De no haber cambiado
con sabiduria consciente.

Nuestra adoptada
realidad presente.

Que aceptamos
como el fin de todo.

Lo que no podemos entender.

Donde también omitimos errores,
por nuestra falta negligente.

De determinismo propio.

Cuando nos hacemos
tan dependientes.

De esas formas complejas,
que otros nos han dado.

Y que nunca fueron nuestras.

Aunque así,  posiblemente,
fueron impuestas.

Y adoptadas sin resistencia. 

Mientras seguimos así...
viviendo de manera incierta.

En un mundo seguido,
por manipuladas ideas.

Que nunca evaluamos,
ni identificamos como exactas.

Para nuestra plena consciencia,
que ignoramos por completo.

Aunque no saber... sea lo mejor,
que podemos conocer.

La vida puede ser simple,
y hasta llena de innovación.

Si con decisión del corazón,
se ha diseñado su vital eclosión.

Porque las emociones,
impulsan la vida.

Pero el pensamiento dirige.

Y decide toda dirección
que se puede seguir.

En aquel labrado propósito.

Que podría ser un anhelado
porvenir,  con acciones dignas.

Como identificación creativa,
y también muy propias.

De lo que te define,
como palpito estelar.

La ímpetu de la vida,
se hace entera ilusión.

Como motivando siempre,
cada propia emoción.

Que se hace profusa inspiración.

Hasta florecer belleza y amor,
con cálido resplandor de sol.

Y así debería de ser siempre,
toda realidad complementaria.

Que ocupe tal recreado escenario,
con esa innovadora visión.

De ser siempre...
el motivo persistente

De todo centro activo,
de esperanza creadora.

 

Autor   Consuelo Sanchez