En la lejanía de tus manos
siento el invierno acechar,
y en el olvido de tu presencia,
observo los kilómetros a recorrer tras de ti.
Mi palpitar devora mi débil cuerpo,
empezando por tus recuerdos.
¿Cómo eras?
¿Cómo hablabas?
¿Cómo sonaba mi nombre bajo tus dulces
pero distantes palabras?