Quiero expresarte,
mi alardeo de amarte gentilmente,
con excéntrico donaire,
desde ya, a tu presencia exactamente...
Y no hay debate,
en el deseo de seguir formando parte,
de todo tu fuego y aire,
creando un nuevo arroyo de sangre...
¡Oh, belleza inigualable!
que me citas a tu cóctel de medianoche,
mi reina de cuerpo sugerente...
¡Cómo resplandeces en todo mi paisaje!
Quiero expresarte,
que me estalla el amor en la mente,
y tu colmado perfume,
se halla por doquiera envolviéndome...