Volvió a mis recuerdos
mi esperanza de amar,
volvió a mis recuerdos
cómo sonreías sin parar.
Recordé tu bella voz
como una hermosa sinfonía,
miré al cielo recordando
toda nuestra alegría.
Si pudiese consolarte
una sola vez más,
lo haría sin miedo
a que podamos regresar.
Que volvamos a ser
dos infantes enamorados,
que volvamos a besarnos
como dos cómplices apasionados.
-Trinidad Sthoorny