… En el mundo de una pareja,
Este poema está inspirado en el desamor…
syglesias
Presenta
Del ciclo de la Vida en Parejas…
Por amarte, así, en los brazos del olvido - De la vida:
“A veces, la vida, dice, puedes, querer, amando, mucho,
Y terminar, siendo, odiado, por quien, juró, amarte y quererte.”
Yo quisiera, en mis noches tristes, no tener que llorar más por ti,
Pero la ilusión que tenía, se fue ahogando, con el llanto, llorado,
Sobre la almohada, padeciendo de dolor en mis noches calladas,
Yo siento tu cruel abandono, como si me lo hubieses, hecho ayer,
No siendo fácil, poder lograr olvidarte, con el corazón, sufriendo,
Soy un hombre sufrido que a media noche se desvela, sufriendo,
Con llanto de estío, que lentamente, va recorriéndome el rostro,
A pesar de tratar, intentar vanamente, retenerlo con mis manos,
Viéndolos escapar entre mis dedos, hasta caer a tierra de nadie,
La soledad, ha castigado, sin concederme, paz por misericordia,
No soportándola un instante, mas, pero esto algo que no veras,
Para que, viéndome, acabado en las tardes, no te burles de mí,
Languidecido muchas oportunidades me sorprende el amanecer,
Las ojeras son muestras del sentir de un hombre por una mujer,
La distancia entre los dos, cada día, se acrecienta un poco, más,
Convencido estoy esta vez, no volverás, sintiendo, algo de amor,
Solo, rencor y esa altivez, que dejaste ver, con odio en la mirada,
Es bueno venir a rematar a la presa herida, que ya está yaciendo,
No hay duda, que el mejor secreto, guardado es la de un muerto,
Por eso no es nada extraño, que, por amar, sin haber sido amado,
Sincera y sentidamente en los brazos del olvido, sufrirás y llorarás
Lo jamás, imaginado de soportar, padeciéndolo, por un desamor,
Que no pudo, ser perdonado, pese a venir, diciendo que lo sentía,
Por hacerte llorar, causándote antes dolor al aferrarte al pasado,
Tú sabes no fue mía la culpa, piénsalo un instante, porque, así fue,
Asume con valor lo que jamás me preguntaste, haciéndome daño,
Ese por qué, únicamente sabes, Tú, no lo niegues, porque fue así,
Has, sido, juez y verdugo, para con un inocente, que te reconoce,
Sus errores en nuestra vida, juntos y al que has negado los tuyos,
Ninguno de los dos, aquí ha sido santo, no hay que ser enemigos,
Sin embargo, desenvainaste un día tus armas, sin decir, más nada,
Declarándome tu enemigo número uno a las puestas del corazón,
Disparándome a mansalva, segura de lo que hacías por imposible,
Yo quisiera, en mis noches tristes, no tener que llorar más por ti,
Pero la ilusión que tenía, se fue ahogando, con el llanto, llorado,
Sobre la almohada, padeciendo de dolor en mis noches calladas.
---------------------------------------
Sergio Yglesias García
Caracas, 02/06/2026 07:30 PM